capsulamundiHace ya décadas que se está trabajando en la búsqueda de alternativas ecológicas a los rituales funerarios. La inhumación requiere grandes superficies que en algunos casos se aprovechan también como parques pero que en otros limitan su uso al entierro, por no hablar de la tala de que requiere la industria de fabricación de féretros. Si hablamos de cremación, las dudas no se desvanecen y ha habido que prohibir arrojar las cenizas del muerto al mar.

Por eso resulta especialmente interesante la propuesta de Capsula Mundi, una empresa italiana cuyo proyecto estrella viene firmado por los diseñadores Anna Citelli y Raoul Bretzel. Consiste en sustituir los por una especie de sacos , unas cápsulas de almidón en las que se introduce el cadáver y se inhuman para fundir a éste con la naturaleza, en una especie de reciclaje orgánico.

capsulamundi1

¿Cómo? Esos huevos, cuya forma, que no ha sido escogida al azar sino con toda la metafórica intención y deviene de la manera en que se guarda el cuerpo (en posición fetal, igual que en los fardos de las culturas americanas precolombinas), se enterrarían, sí. Pero encima no habría lápida -al menos no como las que conocemos- sino que ese espacio se destinaría a plantar un árbol o sembrar semillas. Así, los restos del muerto, ricos en nutrientes, alimentarían esa otra vida vegetal, haciéndole regresar a la tierra en un proceso circular que recuerda, en cierto modo, a la .

Podemos imaginar que, de salir adelante la idea, los cementerios cambiarían radicalmente de aspecto. En lugar de una a base de mármol, con cientos de alineadas, lo que veríamos sería una especie de bosque sagrado, ordenado, verde, acogedor… y variado, puesto que está previsto que cada uno pueda elegir la especie arbórea que prefiera. De hecho, el área preparada por el proyecto ya cuenta con varias opciones en su lista.

capsulamundi2

Habrá que esperar, no obstante, puesto que hoy por hoy la legislación italiana no permite sepelios que no estén incluidos en ella. Una lástima; la ciudad donde se ubicase ganaría una zona verde y los familiares trocarían la engorrosa tarea de limpiar lápidas por la de acompañar a sus seres queridos ausentes sentados a la sombra del árbol. A su sombra.

Más información: Capsula Mundi

LBV