La manera en que los computaban los años y su correlación con el calendario cristiano es un tema de discusión que muchos investigadores consideran cerrado. No obstante, existen brechas aún no estudiadas que se abordan en este artículo que confronta los convencionalismos.

Por José Román Robertos Moguel

En sentido estricto, sacerdote significa “sacrificador”, o sea, el que ejecuta la inmolación o sacrificio de la víctima en el altar. A esos sacerdotes los mayas los llamaban “nacón”, pero desde la época de la evangelización colonial y hasta el día de hoy los mayas de Yucatán han llamado “Ah K’in” (Varón del Sol) al sacerdote católico.

Esto no es casual, el término “Ah K’in” designaba entre los mayas prehispánicos a los “sacerdotes” del culto solar, cuya principal función debió ser la de seguir y llevar registro de los movimientos del mayor y más importante astro del infinito más próximo a nosotros.

Fray diego de Landa y los demás evangelizadores coloniales impusieron a los mayas un nuevo sistema de cómputo del fundamentado en las fiestas de la liturgia católica y esto llevó la historia indígena al caos.

No obstante, Landa escribió una “relación” o informe de lo que destruyó y ese libro estuvo perdido hasta que Basseur de Bourbourg lo rescató en el siglo XIX. A partir de entonces comenzó la historia de la difícil reconstrucción del pasado indígena partiendo del desciframiento de su calendario.

Una lectura lo suficientemente detenida de la “Relación de las cosas de Yucatán” de Landa nos permite ver algunos errores importantes, de manera específica en lo que se refiere al calendario maya.

Fuera de lo que se refiere al indígena, Landa establece los siguientes datos del sistema calendárico: que los mayas tenían años de 366 días (falso); que tenían años bisiestos cada cuatro años (falso); que contaban el tiempo de 20 en 20 años a los que llamaban katunes (verdadero); que cada mes tenía 20 días y cada día de esos 20 tenía un nombre distinto (verdadero); que los meses eran 19, los primeros 18 de 20 días y el último de cinco días aciagos (verdadero); que combinaban los números o guarismos del 1 al 13 con los nombres de los días (verdadero); que los cinco días del último mes o Uayeb “no tenían nombre” (verdadero a medias); que los indios siempre comenzaban el año en 16 de julio (falso); que los años siempre comenzaban en los días Kan, Muluc, Ix o Cauac (verdadero sólo para época de la conquista); que tenían otro tipo de año que empezaba con 1-Imix (verdadero); que los españoles llegaron a Mérida en el mes Pop del año de 1541, en el principio del Katún 11 Ahau (verdadero), y que el orden de los katunes era 11, 9, 7, 5, 3, 1, 12, 10, 8, 6, 4, 2, 13 (falso) Ahau.

Consciente de que no había entendido muy bien el cómputo calendárico maya, Landa termina confesando: “Con estos retruécanos y embarazosa cuenta, es cosa de ver la liberalidad con que (la) saben, cuentan y se entienden, y mucho es de notar que salga siempre la letra que es dominical en el primer día de su año, sin errar, ni venir a salir allí otra de las 20”.

Landa se convirtió en la base de los estudios sobre el funcionamiento del calendario maya, pero “el complicado problema de la cronología maya no está resuelto a plena satisfacción de todos los arqueólogos” (Relación de las Cosas de Yucatán, edición de Rivera Dorado, Miguel 1985: 27). A falta de una mejor interpretación del calendario, la correlación Goodman-Martínez-Thompson (GMT) es la que los académicos siguen en general, aunque hay otras muchas.

No obstante, la GMT tiene los siguientes inconvenientes: establece un año ficticio de 360 días al que designa “tun” sin que esto esté atestiguado en fuentes históricas; supone una fecha de arranque del calendario maya en 13.0.0.0  4-Ahau 8-Cumkú; no explica satisfactoriamente el cambio de los “cargadores” de año que en el período clásico eran los días Akbal, Lamat, Ben y Etznab, y toma a pie juntillas el orden circular de la Rueda de los Katunes de Landa.

01 02 03 04 05 06 07 08 09 10 11 12 13 14 15 16 17 18 19 20
Imix Ik Akbal Kan Chicchán Cimi Manik Lamat Muluc Oc Chuen Eb Ben Ix Men Cib Cabán Ezanab Cauac AHAU

Los Chilambalames

Existe una serie de libros que genéricamente se han llamado chilambalames, de los cuales los más difundidos son los encontrados en los poblados de Maní (también llamado Códice Pérez) y Chumayel, Yucatán.

Estos libros, redactados en lengua maya pero con caracteres latinos, han sido bastante desdeñados por algunos investigadores, pese a que es muy probable que hayan sido los primeros estudios que se basaron parcialmente en la Relación de Landa, ya que el libro de este fraile se sabe que estuvo en Yucatán y que se sacaron aquí varias copias de él antes de que Basseur descubriera un ejemplar en España.

Al menos en la redacción del Chilam Balam de Maní intervinieron personas no indígenas, pues se menciona la ayuda de un español llamado Cosme Burgos, y dice que el 14 de febrero de 1793 “acabé de aprender a escribir los meses del calendario que usaban los antiguos mayas”.

Esto nos dice que los chilambalames no son una transmisión verbal pura, sino una reconstrucción a partir de la tradición oral y muy probablemente de los escritos de los frailes, en especial de Landa, ya que curiosamente también dice que el año comienza    siempre en 16 de julio, pese a que es obvio el desplazamiento de ese día al no tener un año bisiesto el calendario indígena y ese inicio del año no lo hace con las “letras dominicales” de Landa, sino con el día Cimi en tres calendarios distintos completamente detallados.

Pero en el Maní la aportación más relevante es la tabla del “Bucxok” o “Cuenta de los Antiguos”:

TABLA 1. El “Bucxok” o “Tzolkín” del Chilam Balam de Maní.

Posiciones de los días:

01 02 03 04 05 06 07 08 09 10 11 12 13 01 02 03 04 05 06 07
08 09 10 11 12 13 01 02 03 04 05 06 07 08 09 10 11 12 13 01
02 03 04 05 06 07 08 09 10 11 12 13 01 02 03 04 05 06 07 08
09 10 11 12 13 01 02 03 04 05 06 07 08 09 10 11 12 13 01 02
03 04 05 06 07 08 09 10 11 12 13 01 02 03 04 05 06 07 08 09
10 11 12 13 01 02 03 04 05 06 07 08 09 10 11 12 13 01 02 03
04 05 06 07 08 09 10 11 12 13 01 02 03 04 05 06 07 08 09 10
11 12 13 01 02 03 04 05 06 07 08 09 10 11 12 13 01 02 03 04
05 06 07 08 09 10 11 12 13 01 02 03 04 05 06 07 08 09 10 11
12 13 01 02 03 04 05 06 07 08 09 10 11 12 13 01 02 03 04 05
06 07 08 09 10 11 12 13 01 02 03 04 05 06 07 08 09 10 11 12
13 01 02 03 04 05 06 07 08 09 10 11 12 13 01 02 03 04 05 06
07 08 09 10 11 12 13 01 02 03 04 05 06 07 08 09 10 11 12 13

La secuencia 7, 1, 8, 2, 9, 3, 10, 4, 11, 5, 12, 6, 13 se repite invariablemente en las veinte columnas que llevan los nombres de los días, de forma que puede reproducirse indefinidamente de manera horizontal el nombre del día con su número con el que cae en cada veintena (uinal). Partiendo de Hun-Kan (1-Kan), el primer Ahau del año es 4-Ahau.

Refutaciones

Landa tiene algunos errores evidentes y en ellos han caído muchos estudiosos al no poner en duda la palabra del fraile, pero debido a la limitada extensión de este artículo sólo haremos unas escuetas observaciones sin profundizar en las demostraciones.

Aunque tradicionalmente se dice que los mayas no sabían hacer operaciones con fracciones, lo cierto es que sus sabios llegaron a la conclusión de que el año solar duraba 365.2674734 días (el año gregoriano es de 365.25636 y el juliano de 365.25 días), resultado de multiplicar 54 años por 365 días, que es igual a 19,710 días, del mismo modo que 53.9960458 años por 365.2674734 es igual a 19,709.9999 días.

Landa interpretó mal a sus informantes que le dijeron que cada cuatro años tenían un día más. No es que tuvieran un día más para hacer un año bisiesto de 366 días, sino que tenían un día Ahau más cuando el año empezaba en Cauac debido al sistema de cargadores de año. Si se construye, por ejemplo, una tabla de una serie de cuatro años, se nota de inmediato la diferencia en el cuarto año que es Cauac, porque no es que los cinco días aciagos no tuvieran nombre, sino que por razones religiosas éstos no se decían, aunque sí se contaban.

TABLA 2.- Continuidad del “Bucxok” en un ciclo Tun de cuatro años.

Meses

01-02-03-04-05-06-07-08-09-10-11-12-13-14-15-16-17-18-19

Días Ahau
04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06
13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02
09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11
05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01

La rueda de los Katunes de Landa, si se lee como una rueda, nos obliga a pensar que un Tun tenía 360 días, pero en realidad el Tun tenía 1,460 días y el Katún 7,300 días. Si a la Rueda de Katunes de Landa le aplicamos la secuencia del “Bucxok” de Maní (7, 1, 8, 2, 9, 3, 10, 4, 11, 5, 12, 6, 13), tendremos que la Rueda forma un tridecagrama o poliedro de 13 puntas, de la siguiente manera:

La rueda de los Katunes de Landa se puede leer con la secuencia del “Bucxok” sin ningún error partiendo desde cualquier punto y saltando invariablemente dos casillas. Si la rueda se lee en círculo considerando el primer día Ahau del año se tienen katunes de 24 años, en lugar de 20, como los que registra el Chilam Balam de Maní para hacer coincidir su secuencia con la de Fray Diego de Landa.

Sistema de proyecciones o ampliaciones

El calendario maya es un sistema de proyecciones o ampliaciones de una serie de números básicos. El año Tzolkín o “Bucxok” tiene 260 días; el año solar (haab) tiene 365 días, cuatro años hacen un tun de 1,460 días y veinte años hacen un katún de 7,300 días (en esto diferimos totalmente con respecto al método convencional de interpretación de los registros de las inscripciones del clásico, que interpreta en la segunda posición ascendente 7,200 días).

Una “Rueda de Katunes”  consta de 13 períodos de 20 años cada uno (260 años solares, número idéntico al de los días del “Tzolkín” o “Bucxok”); el ciclo mesoamericano de 72 años solares tiene 18,980 días (equivalente a 73 Tzolkines y a 13 tunes de 1,460 días).

El cambio de cargadores de año se hacía cada 1,460 años comunes (73 katunes), porque cada época “Tun” era en realidad la proyección, redimensionalización o ampliación de cada “Tun” de cuatro años solares Ahau, de manera que se trataba de 15 ciclos de 18 katunes (270) katunes) y 5 ciclos de 19 katunes (95 katunes), (270+95=365) equivalentes a un tiempo computable que debía transcurrir en el mundo de 365 katunes (73×5=365), equivalentes a 7,300 años, como los días de un katún, en los cuales pasaban como cargadores de año todos los días del calendario.

1.- Imix, Cimi, Chuen, Cib

seguían las de:

2.- Ik, Manik, Eb, Cabán

luego las de:

3.- Akbal, Lamat, Ben, Etznab

siguiendo con:

4.- Kan, Muluc, Ix, Cauac

y finalizando con:

5.- Chicchán, Oc, Men, Ahau.

Del mismo modo, se cerraba un ciclo de 1,825 “tunes”. Esta cifra de 1,825 tunes es muy significativa porque dividida entre 100 es igual a 18.25, número de los meses de un año común (18×20=360+5=365), e idéntico a la división de 7,300 días entre 4 = 18.25.

Además, 7,300 años (2’664,500 días) entre 260 días del “Bucxok” da un resultado de 10,248.076 “tzolkines”, que es igual a 10,248 “tzolkines” con residuo de 19.76 días, o sea, casi una veintena o “uinal”.

Asimismo, 1,460 años (532,900 días) entre 4 años resulta 365 años y la raíz cuadrada de 532,900 días es de 730 días (número que proyectado por 10 da 7,300) que divididos entre 2 da exactamente 365 días, o sea que 365×200=73,000 y 365×400 es igual a 146,000, que es una proyección de los 1,460 años por 100 que en la numeración maya -dividiendo entre 20- sería nuevamente 7,300, nuevamente el número de los días de un katún y el del número de años del tiempo secular).

Finalmente 2’664,500 días entre 400 da 6,661.25 días que es igual a 18.25, nuevamente el número de los meses de un año, pero que en realidad significa 18 años y un cuarto. Es decir, que cada muchacho de las pléyades o constelación de “Motz” (del Popol Vuh) es una unidad de 18 años (6,570 días) más un cuarto de año (91 días) más un cuarto de día (6 horas) es decir, 6,570+91+0.25=6,661.25 días por 400 es igual a 2’664,500 días de todos los tiempos del tiempo de los mayas.

Es muy fácil construir una tabla de todos los años de los mayas, pero el espacio es muy limitado, así que como ejemplo se da el primer llamado “Baktún” que habría empezado con 1-Imix y cuyo primer día Ahau fue 7-Ahau.

TABLAS 3 y 4.- La primera es la del inicio de cada día del año del primer “Baktún” y la segunda la del primer Ahau de cada año correspondiente. Nótese que la secuencia del “Bucxok” no se rompe horizontalmente en ninguno de los dos casos sino hasta terminar los 73 katunes.

Veintenas de años

Día

inicial                      (1a. Era/1a. Época o Baktún)

01  02  03  04  05  06  07  08  09  10  11  12  13  14  15  16  17  18

Imix 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03
Cimi 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04
Chuen 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05
Cib 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06
Imix 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07
Cimi 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08
Chuen 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09
Cib 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10
Imix 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11
Cimi 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12
Chuen 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13
Cib 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01
Imix 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02
Cimi 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03
Chuen 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04
Cib 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05
Imix 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06
Cimi 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07
Chuen 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08
Cib 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09

360 años

Primer día Ahau de cada año

Día inicial

01  02    03   04    05   06    07   08    09   10   11    12    13   14   15   16    17   18

Imix 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09
Cimi 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05
Chuen 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01
Cib 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10
Imix 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13
Cimi 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09
Chuen 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05
Cib 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01
Imix  02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04
Cimi 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13
Chuen 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09
Cib 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05
Imix 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08
Cimi 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04
Chuen 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13
Cib 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09
Imix 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12
Cimi 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08
Chuen 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04
Cib 11 05 12 06 13 07 01 08 02 09 03 10 04 11 05 12 06 13

Al concluir 73 katunes (el Uayeb era 13-Cib, 1-Cabán, 2-Etznab, 3-Cauac, 4-Ahau) el cambio de cargador de año se efectuaba de la siguiente manera: El día siguiente a 4 Ahau debería ser 5 Imix, pero se salta un día y la corrección se hacía comenzando con 5 Ik, rompiéndose la serie  del Kucxok para comenzar una nueva con 10 Ahau.

Al terminar otros 73 katunes, al llegar el de 8-Imix se salta 9-Ik, se corrige, y se continúa con 9-Akbal y 13-Ahau; Item, 12-Ik, se corrige  saltando 13-Akbal y se continúa con 13-Kan y 3-Ahau; Item, 13-Ahau 3-Akbal se salta  4-Kan, que se corrige, y se continúa con 4-Chicchán 6-Ahau: el último año del calendario maya termina con el Uayeb 3-Ahau 4-Imix, 5-Ik, 6-Akbal, 7-Kan. La regla podría seguir, pero el día sería 7 Cimi, pero esto es negativo porque la serie hubiera empezado con el día “7 Muerte”, es decir, un número de plenitud “maléfica”, tomando en cuenta que existencialmente la muerte era para los mayas el peor de los males y el Vucub Camé del Popol Vuh (Uuc Cimi en Yucatán) era el señor supremo del inframundo.

Hasta aquí el brevísimo resumen de esta obra que es mucho mayor y requiere una exposición más detallada, no sin antes añadir que con base en la información de Landa se puede calcular que el viernes 6 de enero de 1542, día de la fundación de Mérida, fue el día 11-Cib del mes 13-Chen del año 8-Kan, en el Katún 11 Ahau de la 16a. época o “Baktún”, año 5,481 de la era de los mayas.

Textos sugeridos

  • ROBERTOS MOGUEL, José Román. 2003 Cuatrocientas tesis sobre el verdadero funcionamiento del calendario maya. Edición privada. Mérida, Yucatán, México.
  • LANDA, Fray diego de. 1986 (13.Ed) Relación de las cosas de Yucatán. Col. Biblioteca Porrúa No. 13. de. Porrúa. México.
  • CRAINE, Eugene R. and Reginald C. Reindorp. 1979 The Codex Pérez and The Book of Chilam Balam de Maní. The Civilization of the American Indian Series. University of Oklahoma Press
  • MEDIZ BOLIO, Antonio. 1996 El libro de Chilam Balam de Chumayel. Col. Lecturas del Mundo Maya. Maldonado Editores. México.
  • RECINOS, Adrián. 1995 Popol Vuh. Las antiguas historias del Quiché. Colección Popular, Fondo de Cultura Económica. México.

El autor

José Román Robertos Moguel es Licenciado en Ciencias Antropológicas con especialidad en por la Facultad de Ciencias Antropológicas de la Universidad Autónoma de Yucatán. Tiene estudios por el Seminario Conciliar de Nuestra Señora del Rosario y San Ildefonso. Actualmente trabaja como redactor del Diario de Yucatán y en investigación de la cultura maya de manera particular sin patrocinio de institución alguna.

Fuente: Revista Investigación, 2004